Desde hace algunas semanas había querido escribir acerca del teletrabajo, pero la necesidad de cumplir horario y los largos y extenuantes recorridos a través de la ciudad me lo habían impedido hacer. Las relaciones laborales en Colombia y en general en todo Latinoamérica se han transformado en relaciones de cumplimiento basado en el horario y el numero de horas laboradas, en particular en la pequeña y mediana empresa se usa la palabra compromiso y la necesidad de trabajar de las personas para obligar implícitamente al cumplimiento de largas jornadas y el desempeño de funciones no coherentes de su cargo, estas nuevas formas de “esclavismo” y de intimidación, se generan por la falta de cultura organizacional de los nuevos gerentes y los errados conceptos de trabajo, compromiso, relaciones humanas y sobre todo de productividad; la necesidad de ocupar un espacio y mantenerse allí durante un tiempo predeterminado no implica producción ni beneficios para la empresa, la productividad se basa en lo que alcanza a producir un empleado o un sistema en un tiempo con ayuda de cierta infraestructura, sin importar el lugar del espacio que ocupe o la cantidad de costos que genere, agua, luz teléfono, tinto, etc. Bajo este orden de ideas, el Teletrabajo, se puede consolidar como una alternativa viable para las empresas en términos de productividad y bajos costos, porque permite que el empleado realice sus actividades laborales desde la casa, o cualquier otro espacio que cuente con lo mínimo requerido para desempeñar sus funciones, adicional a esto los costos de producción de ese empleado se disminuyen porque no tendrá que utilizar los servicios públicos de la empresa, evitaría enfrentamientos entre compañeros debido al estrés y la presión de compartir el mismo espacio; el teletrabajo regularmente se realiza por metas o con monitoreo en línea y con ayuda de las herramientas tecnológicas actuales la comunicación es constante y permanente, de la misma manera los empleados demuestran menos estrés y son mas productivos debido a que trabajan en ambientes personales, bajo condiciones únicas a ritmos que pueden manejar.
Para el empleador significa llevar su empresa mas allá del espacio físico con las ventajas económicas que esto conlleva y para el empleado es la oportunidad de bajar sus propios costos de producción, ideal para que cada empleado inicie proyectos personales que pueden ser beneficiosos para la empresa, evita las demoras en desplazamiento, desarrolla la autonomía del empleado y las habilidades organizativas del empleador; el teletrabajo se convierte en una alternativa para generar empleo y disminuir los índices de pobreza de la región, falta ver si la cultura y las practicas de los gerentes latinoamericanos permiten aceptar y dar viabilidad a este tipos de relaciones laborales en la actualidad.


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