Llevamos 4 días con paro de transporte en Bogotá. Se ha visto de todo, desde el típico transeúnte caminando decenas de cuadras para llegar a su destino, hasta grupos de niños jugando a ser malos, destrozando la ciudad, tirando piedra y cualquier otra cosa que se les ocurra. El problema radica en que en este conflicto ambas partes tienen razón, por un lado la noble intención del gobierno distrital de querer organizar el tráfico de la ciudad y brindar bienestar a cada ciudadano y por otro la propiedad y el derecho de los señores transportadores sobre sus vehículos y medios de subsistencia; sin duda el conflicto es muy complicado de entender, porque por un lado, estamos mama’os de la falta de transporte, pero si nos ponemos en los zapatos de familias enteras de deben su subsistencia al negocio en cuestión, pues entramos en una contradicción de tipo económico y tal vez político.
No es un secreto que el alcalde Samuel no le ha ido muy bien con su gestión, porque no ha sabido demostrar autoridad y fuera de eso se ha hecho el de la vista gorda con problemas tan álgidos como la movilidad y SITP(sistema integrado de transporte público), tiene a los partidos opositores a su mandato encima para criticarle cualquier medio bobadita (de alguna manera necesitan recuperar la alcaldía) y fuera de eso tiene una pinta de gomelo que atropella la imagen que el partido POLO tenía en Bogotá debido a lo descomplicado y humilde del anterior alcalde Lucho; todas esas variables hicieron que Samuelito se emberracara y sacara las uñas preciso en un debate tan delicado como lo es la movilidad y el actual paro de transportes.
Por otro lado, entiendo que el Distrito no quiera ni pueda ceder ante las exigencias de los pequeños transportadores, pero es necesario indagar acerca de la economía de cientos o miles de hogares que deben su subsistencia al negocio. No solamente es el dueño del bus, al cual le están ofreciendo una renta fija muy baja por los servicios que ofrece su vehículo, entran a jugar factores como el precio del bus, la vida útil del mismo, la exigencia de rentar el medio de producción (es obligación?), los señores mecánicos, calibradores (así sean ilegales), ayudantes, vendedores ambulantes y todas las economías informales que rodean un multimillonario negocio que desde hace décadas ha sido manipulado por algunos empresarios y políticos fuertes en el distrito capital.
De parte de quien estar? Si en hora buena el alcalde se ha puesto los pantalones?, si no debe dejarse chantajear por unos cuantos personajes con intereses particulares?; o de parte de cientos de familias que deben su sobrevivencia al transporte? Es un caso complicado, lo más importante es el bien común, que en este caso sería el bien de la ciudad, pero los pequeños transportadores que????
Tal vez CONTINUARÁ depende del PARO
3 comentarios:
si es verdad hay muchas variables en que pensar pero ante todo debemos empezar nosotros por estar decididos a apoyar una sola cosa, estar de un solo lado y no ser parte del problema sino tratar de buscar y ayudar a la solucion de este.
si es verdad hay muchas variables en que pensar pero ante todo debemos empezar nosotros por estar decididos a apoyar una sola cosa, estar de un solo lado y no ser parte del problema sino tratar de buscar y ayudar a la solucion de este.
En epocas de coyuntura, siempre es indispensable tomar partido y defender la idea, eso genera caracter y lealtad hacia una sola causa.
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